viernes, 9 de septiembre de 2011

Pensemos con seriedad la escuela y la educación del siglo XXI

Reflexionando sobre la importancia de la escuela y la educación en la sociedad, comencé a analizar que aún en el país no hay una claridad meridiana sobre éstas, no obstante las múltiples percepciones e investigaciones sobre el tema. Todo se queda en buenas intenciones y del papel no pasan.
Actualmente se dan infinidades de capacitaciones, congresos, simposios y foros nacionales e internacionales, y aún seguimos sin tener una postura propia que posibilite aunar esfuerzos para trascender el pensamiento anquilosado del discurso insustancial de pedagogías extrañas a nuestra realidad. Sin descartar que el conocimiento deba poseer una visión universal que responda a la certeza y a la verdad que dignifique la condición del ser humano, nos equivocamos constantemente. Pervivimos en un aletargamiento y nuestro discurrir es monótono.

Entonces, esas buenas intenciones no trascienden más y todo se diluye en el ocaso del olvido a través de normas y exigencias descriteriadas.

Las primeras preguntas surgidas y que deben ser respondidas por la sociedad, el magisterio y los gobiernos son: ¿Cuál es la verdadera función de la escuela: la enseñanza y aprendizaje de conocimientos disciplinares o suplir lo que otras instancias sociales no hacen o, por el contrario, les compete ambas cargas de responsabilidad? ¿Puede la escuela suplir funciones y falencias de los demás entes sociales para combatir el pandillismo, la drogadicción, el sicariato, la prostitución infantil y juvenil, entre otros problemas, por medio de planes y programas trazados desde administraciones descontextualizadas de la realidad?¿ No es esto mucha responsabilidad? ¿Entonces, dónde quedan los conocimientos básicos de los saberes disciplinares para que niños y jóvenes puedan aprender y generar un desarrollo socioeconómico y podamos tener una vida digna?¿Dónde quedan las responsabilidades de la familia, del estado, de la iglesia, de los medios y de la clase dirigente en la educación de las nuevas generaciones? ¿Si la escuela además de preparar para la vida, también es el espacio para la adquisición de los rudimentos del conocimiento científico, entonces por qué se desvirtúa con la súperexigencia a los maestros y directivos escolares de labores que se desbordan más allá de sus capacidades profesionales?

Se podrá afirmar que los retos de la época son estos, pero, en mi opinión, la educación escolar y la labor docente se pierden, quedando a un lado su sentido y funcionalidad.

De otra parte, no hay que olvidar que el conocimiento generado actualmente en todas las disciplinas ha aumentado considerablemente por las diferentes investigaciones y descubrimientos. El profesional del ahora, ya no maneja la enciclopedia cognoscitiva de hace unas décadas; igualmente, los problemas de ahora no son los mismos de los niños y jóvenes de hace unas décadas atrás. Entonces, ¿por qué no dosificar las responsabilidades y comenzar a trabajar interdisciplinariamente desde y con cada área de conocimiento por la estructuración de una sociedad justa y equitativa? ¿Por qué no delegar esas otras funciones a quienes correspondan como entes sociales también comprometidos con la formación integral del individuo?

La cuestión, en mi concepto, es que no hay unos criterios bien definidos en las políticas estatales y todos los actores, sin saber sobre la materia, quieren dejar su rúbrica, haciéndose protagonistas de una causa que excluye a quienes deberían debatir sobre la temática. Es bueno que todos aportemos, pero quienes deberían discurrir en la materia son los maestros y quienes investigan la educación, la pedagogía, la sicología, el lenguaje, la filosofía, entre otras áreas humanísticas.

Lastimosamente en el país todos somos toderos;de allí que no haya un norte definido hacia donde podamos dirigir la barca. Aquí se requiere un compromiso social, ético y profesional, en todas las órdenes, que vislumbre y posibilite una transformación en el actuar de las políticas educativas.
Hoy se puede hablar de planes decenales, de programas para erradicar el analfabetismo, de padrinazgos internacionales, de menciones, premios, medallas y pergaminos rimbombantes de la educación, pero si no tenemos un sentido pertinente de lo que deseamos y cómo lograrlo, se hará imposible materializar los sueños de progreso y desarrollo, y el país seguirá sufriendo las consecuencias de administraciones técnicas superficiales, que no contribuyen al bienestar de las gentes que, al final, es la esencia de todo lo que se hace.


¿LA SOCIEDAD DE LA TENCOLOGÌA O DEL CABIZBAJISMO?

Por Edinson Pedroza Doria*
“El que no sabe que no sabe, es un necio, apártate de él;
el que sabe que no sabe, es sencillo, instrúyelo;
el que no sabe que sabe, está dormido, despiértalo;
el que sabe que sabe, es un sabio, síguelo.”
Proverbio árabe.
El hombre a través de la historia ha desarrollado la ciencia y la tecnología, entre otros saberes, con el objetivo de satisfacer no solo algunas necesidades vitales, sino también para el consumo hedonista, pues su intencionalidad es hacer de la existencia terrenal algo chévere y placentero, sin mucho sacrificio físico. Esa es la idea, realizar el menor esfuerzo en las diversas actividades.

El interrogante surge debido a una reflexión que me he hecho últimamente por las actitudes de mis estudiantes cuando están en sitios diferentes a las clases y se centran en aparatos como audífonos, celulares, Ipads y minicomputadores. Difícil y complejo abordarla de un tirón y darnos explicaciones absolutas, puesto que somos seres humanos y somos impredecibles. Además, pueden manifestar, ante la pregunta del qué hacen, que realizan sus trabajos o consultas, dándonos unos desparpajos inmerecidos. Sin embargo, no podemos evadir la pregunta sin detenernos a pensar el porqué se incrementa esta cultura o forma de vida, no obstante la utilidad de la tecnología.

Ante este planteamiento, el de valerse de ese “conjunto de conocimientos técnicos, ordenados científicamente, que permiten diseñar y crear bienes y servicios que facilitan la adaptación al medio ambiente y satisfacer tanto las necesidades esenciales como los deseos de las personas”, ¿qué le queda a la sociedad? Ella ha hecho de la tecnología su ama y señora. Pero, su abuso indiscriminado está creando una cultura acrítica y perezosa mentalmente. El juego electrónico, el chat sin sentido, la escucha de música en audífonos, el abuso o manía de mirar constantemente el Blackberry o el celular, son apenas muestras de esa costumbre, que lenta y soterradamente se apodera de comportamientos humanos, creando una “cultura” generalizada de jóvenes distantes de la realidad-real, pero viviendo una realidad-virtual más llamativa para ellos, en apariencia.
Un grueso número de personas, sobre todo jóvenes, son esclavos y siervos del abuso de la tecnología; sometiéndose voluntariamente sin tener alternativa de salir de esa encrucijada, pues es su decisión y están en plena libertad de hacer lo que les plazca, sin que haya óbice para ello. Ni sus padres pueden hacer recomendaciones, ya que sería una afrenta para su libre desarrollo y su privacidad.

Habría que analizar lo que sucede actualmente con ese uso indiscriminado de la tecnología. Caso especial, la utilización del BlackBerry. El abuso de este aparato está creando una sociedad dependiente de él, que sería bueno llamar, “Sociedad de los cabizbajos”. Jóvenes acríticos que inmersos en el chateo o juego, poco a poco pierden el sentido de la realidad y se evaden, alienándose cada vez más de su contexto. Presas fáciles de una sociedad mercantilizada donde el tener es lo primordial, no importando el ser ni el “otro”. Cultura ególatra e insustancial por lo insensible ante los problemas del hombre y la sociedad.

Tal vez quienes crearon estos aparatos tecnológicos no lo hicieron para que existiese esa dependencia, sino para facilitar la comunicación entre aquellas personas que lo requerían. No obstante, la realidad es otra. El poco interés por la formación intelectual, por vivir la ley del acomodo y de la farándula, son sus ideales de existencia; igualmente, la falta de iniciativas por cambiar esa actitud, asumiendo un dejar pasar, dejar hacer, socavan la estructura de una sociedad en vía de desarrollo como la nuestra. ¿Estaremos por siempre metidos en la “cárcel del subdesarrollo”?, como decía el escritor venezolano Arturo Uslar Pietri.
Se podrá argumentar que eso sucede en cualquier parte del mundo. Sí, es verdad. Pero no todos debemos estar en el redil que nos imponen. Cada nación crea la posibilidad de soñar una sociedad ideal y nosotros no podemos desechar esa premisa que la regla de la vida nos encomienda. No sé si me equivoque. El progreso de una nación está en la salud mental de su comunidad, en especial la joven.

Podrán caer rayos y centellas y expresarse que existen otros problemas más graves, pero esta dependencia genera duda y me hace pensar que así nos convertiremos en borregos de una tecnología hecha por otros para someter, pues como se dice “La actividad tecnológica influye en el progreso social y económico, pero su carácter abrumadoramente comercial hace que esté más orientada a satisfacer los deseos de los más prósperos, consumismo, que las necesidades esenciales de los más necesitados, lo que tiende además a hacer un uso no sostenible del medio ambiente. Sin embargo, la tecnología también puede ser usada para proteger el medio ambiente y evitar que las crecientes necesidades provoquen un agotamiento o degradación de los recursos materiales y energéticos del planeta o aumenten las desigualdades sociales. Como hace uso intensivo, directo o indirecto, del medio ambiente biosfera, es la causa principal del creciente agotamiento y degradación de los recursos naturales del planeta”.

Esa es la realidad y como seres autónomos, con el libre albedrío para pensar, sería bueno que comenzáramos a soslayar alternativa de solución a este grande y tremendo problema de salud mental y comportamental. Creo que desde la escuela, sin despotricar contra la tecnología, debería iniciarse un trabajo de concientización de los pros y contras de este flagelo universal: la cultura del “cabibajizmo”. Pues así como las drogas lesionan las estructuras sociales, esta cultura maniaco-obsesiva provocará su metástasis entre pocos años, haciendo de nuestra juventud una horda de insensibles y fríos seres humanos.

martes, 25 de mayo de 2010

DE LA MATERIA PRIMA A LA MATERIA GRIS O VISIONES DE UN SOÑADOR.

Autor: Edinson Pedroza Doria
RESUMEN
Los cambios realizados en casi todas las actividades humanas han traido como consecuencia nuevas formas de ver y sentir el mundo. Ya no hay que esperar tanto tiempo para recibir noticias lejanas; a la vuelta de la esquina está un café-internet que te pone en contacto con quienes deseas. La tecnología ha transformado todo; entonces, imaginémosnos la ciencia¿Cuánto agua no ha corrido por debajo del puente, desde que comencé a escribir todo esto? Por eso, las cosmovisiones que circulan en el mundo informatizado se deben respetar; ya la primacia de la razón como mera explicación de lo que sucede debe revisarse y comenzar a analizar las otras visiones para no quedar anquilosados en el pretérito y creer que hay una unidimensionalidad explicativa del mundo; ese mundo que existe sin que tengamos que dejar de amarlo. Todo ha cambiado; es hora de comenzar a pensar que el conocimiento también ha cambiado.


Todo, todo está transformado. El pensamiento y la ciencia han permitido que las sociedades vivan inmersas en constantes cambios radicales. La cultura, la familia, los valores en general y cualquier actividad humana, no están exentas de esta realidad. Entonces, los relatos que explican o intentan explicar las verdades se quedan cortos y comienzan su decadencia y desmoronamiento para darle paso a otras cosmovisiones, a otras formas de explicarse la realidad. En sí, eso está bien y permite que haya una polifonía de apreciaciones, consolidando las concepciones de respeto e igualdad, el surgimiento de otras formas de hacer las cosas y de pensar, y permitiéndonos sacrificar el establecimiento calmado de lo aceptado. La ciencia y la tecnología van a millón. Lo que no se puede tolerar es la forma como intentan homogeneizar a la gran masa. Los líderes se empoderan de las conciencias de sus súbditos y los someten a sus caprichos, construyendo una sociedad alienada y subordinada.
Sin embargo, el individuo, aquél que no está preparado para esas variaciones por no haber sido educado para los abruptos cambios de la realidad, y creo que nadie está preparado para eso, se encuentra en un vacío, en una oscilación pertinaz, que lo hace débil y maleable ante las adversidades. Quizás eso es lo que evidenciamos actualmente. ¡Quién no esté capacitado para esto, fenece y se hace excluir por sí mismo! El conocer es la herramienta del poder.

El discurso de la razón quedó anclado en el espacio y el tiempo, pasándole el balón, en lenguaje coloquial, a la incertidumbre, al desespero de no tener algo con lo cual soportar los puntos de vista y percepciones. Un hálito de incredulidad se fija y vehicula los comportamientos y actitudes desesperados, consolidando posturas postizas y facilistas que responden a circunstancias del momento y no a verdaderas posiciones coladas por el pensamiento. Nacen relatos emergentes sin el debido soporte argumentativo para resolver momentáneamente el ahora; los individuos se dejan arrastrar por la moda, lo “IN”, y crean aparentes y sólidas respuestas a los problemas. Se vive del momento, mas no se vive para la trascendencia de la existencia. En otras palabras se vive, pero no se existe.
¿Pero, qué hacer ante esa situación? Pregunta comprometedora y retadora que conlleva respuestas espinosas que, aunque sean aceptables, merecen ser discutida por quienes tienen la misión de hacerlo: todos los que han salido o intentan salir de la minoría de edad. Aquellos que fundamentan el valor agregado del conocimiento para transformar lo que es lesivo y nocivo para la naturaleza, el hombre y la sociedad.

Sí, vivimos una encrucijada sin poder definir ni decidir hacia dónde enrumbar la barca. Se ha vuelto muy pesada la responsabilidad. Pero, en mi concepto, la posible solución está en cada uno de nosotros cuando concertemos a través del diálogo abierto, sincero y honesto, cada una de las soluciones vislumbradas sin imponer ni descartar ninguna por muy ilógicas que parezcan. El planeta, la naturaleza, el mismo hombre está en peligro y aún se sigue discutiendo bizantinamente sobre nimiedades, rayando en la estupidez. La respuesta debe ser de todos; nadie puede quedarse por fuera de las exigencias que se tienen que hacer. Es una condición de los tiempos creer en el conocimiento y el pensamiento en su complejidad; puesto que las aristas aparentemente innecesarias podrían solucionar muchos problemas para esta gran máquina que gira sin que nadie la pueda detener.

Quizás, parodiando a alguien, esa pluridiversidad de puntos de vista es lo que hace que la complejidad adquiera su esencia en este contexto. Complejidad que quiebra la hegemonía unidimensional que preponderaba en la sociedad de la razón. Si el racionalismo se ha equivocado en el pasado por hacer a un lado las otras visiones que no se soportaban en ella, es hora de concitar la unión y el estudio de los problemas desde todas las perspectivas habidas. Ninguna debe parecer hegemónica ni debe ser aceptada como tal. La sensibilidad es más útil ante la diferencia y permite que haya capacidad de aguantar las adversidades. La sociedad necesita creadores, inventores y soñadores para desaletargarse y reiniciar su reencuentro con sus orígenes.

domingo, 23 de mayo de 2010

Para Key, mi milagro

Una sonrisa tejida con el encanto
de los ángeles eres tú, hija mía.
De lo más hondo de mi pecho brota
a borbotones la frase calmada para
decirte que te amo como se ama una vez
en esta vida.

Key, mi sueño.
Mi delicioso sueño
de encantos sonoros,
paseas por el crepúsculo de mis días
con los pasos alocados de tus catorce años.

Te llevo en mi oración
sagrada como el talismán gris
de mis abuelos.

Key, cómo decirte que el mar perdió su
encanto cuando naciste aquella segunda vez.
Eres el milagro que alguien soñó en su pasado.
No eres amor; eres la esencia del todo y la nada.
Conjunción sembrada de vida.

Ríe como sólo tú lo haces, mi Key.
La inocencia te eleve
como la gaviota que surca mis cielos distantes.
Ebrio de amor por tí, hija mía,
cuando te veo llegar
con tu desmesurado secreto de la ansiedad divina.

Oh, mi Key.
Mi amorcito hecho canción de cuna.
Eres mi razón y mi todo.
Mi hija, mi Key.
La reina de ilusiones
reflejadas en el aire de este tiempo
que palapita cada día en mi existencia.

Ahora, tú eres su continuación.
Tú, hija mía.
Te toca el secreto de cubrir
con tu inocente voz, la voz de mi madre.
Key, mi Key.
Mi niña consentida,
mi hija.

sábado, 22 de mayo de 2010

Los dioses ríen cuando se divierten

Constantemente, cuando nos ocurre una contingencia, la bendita culpa se la achacamos a alguien; pero esta vez, quizás porque nos hemos acostumbrado desde nuestra infancia a creer en un ser superior, a él le arrojamos en su cara todas las vicisitudes que nos ocurren. Esa siempre ha sido la excusa: Dios así lo quiso y no se puede hacer nada. Nos volvemos infames con ese Dios creado por nosotros. Contra él no podemos luchar en nuestro periplo terrenal, pero lo usamos para excusarnos como si fuera nuestra tabla de salvación. Dios está allí para salvarnos. Lo utilizamos como cualquier objeto para luego arrojarlo a un lado y olvidarnos totalmente de él; ha sido cosificado de tal forma que se ha convertido en un juguete o comodín que resuelve nuestros problemas.

El que tenga ojos que lea y el que lea que interprete, pues como lo dice Luis Antonio Restrepo en el prólogo de Arte y Filosofía del maestro Estanislao Zuleta,"Toda lectura verdaderamente seria tiene que ser actividad interpretativa; en una palabra tiene que ser un taller. Si la lectura no tuviera la posibilidad de ser transformadora sería una de las actividades más extrañas y estúpidas que hubiera inventado la cultura humana". Sí, por eso recurro a esta ideas para manifestarles algo muy pertinente que debemos tener presente cuando de conocimiento y pensamiento se hable; no obstante, sin ser epistemólogo ni filósofo ni mucho menos, me gustaría expresarme para no callar lo que pienso.

Creo, y estoy más que seguro, que la actividad pensante no es exclusiva de estas personas como tampoco a ellos debemos todo el andamiaje cultural de nuestra sociedad. Pues, como dicen las malas lenguas, tanto la filosofía como la historia ha sido escrita y socializada desde una postura política de poder hacia los demás.Luego entonces, si el hombre es crítico por naturaleza, no debería someterse a las percepciones de aquellos que quizás no ha conocido y menos cuando muchas ideas ya han cumplido su ciclo de existencia y no tienen la validez necesaria para seguir empleándose. Esto no quiere decir que no debamos apreciar las percepciones de ellos, pues la historia de la filosofía merece respeto y consideración como tal, porque ha sido fundamento conceptual para el desarrollo y el progreso del hombre y de la sociedad. No obstante, nadie posee la verdad revelada como tampoco se puede permitir que se subyugue el pensamiento de unos, imponiéndose el de otros. Tal vez ese ha sido el equívoco de la humanidad de estar repitiendo frase vanas y huecas sin el sentido y la relación precisa con la realidad.

En sí, partamos de la apreciación que se tiene de conocimiento y que revela lo que desde entonces, desde la antiguedad, se entiende por tal. El conocimiento es una formalización científica del pensamiento sistemático, puesto que refleja una lógica y una metodología en su materilización. En mi concepto, eso es lo que permite desabrozar la realidad circundante. Entonces, el hombre para convencer que posee ese conocimiento de la realidad, en este caso su verdad, debe demostrar que lo que él percibe y considera desde su pensamiento es su verdad y para tal efecto debería crear unos sistemas de explicaciones y deducciones, que a partir de axiomas y demostraciones vayan confirmando que dice lo que dice, porque ha utilizado su argumentación para tal objetivo. Es decir, si no demuestra que tiene sentido y significado lo que manifiesta, su verdad no es más que huevo vacío. La verdad no se impone a través de la fuerza, la verdad se demuestra y punto.

De lo anterior se desprende que cuando se posee la capacidad de demostrar con solidez una verdad no se puede recurrir a la imposición vertical y excluyente de quien maneja esa apreciación. La ciencia y su conocimiento no son autoritarias; son conciliadoras de la demsotración. Ciencia es sinónimo de libertad; nadie puede imponer su verdad a través de la tiranía y la vehemencia dogmática. Pues, la piedra angualar de la libertad del individuo es la contradicción de puntos de vista; nadie, desde cualquier valoración científica puede hacer que los otros se pleguen a sus criterios, puesto que ya no sería ciencia, sino otra cosa diferente.

Estas palabras para hacerlos caer en cuenta que si están defendiendo una postura considerada científica deben respetar las otras apreciaciones. Recuerden, piensen por sí mismos para que la autonomía y la libertad los hagan libres y los dioses puedan reiarse de las payasadas divertidas de quienes abusan de sus confianzas. Igualmente, rían para que el disfrute sea eterno, puesto que la ignorancia podría ser la incapacidad, en el fondo, de saber que no se sabe, y si somos ignorantes constantemente estaremos tras la búsqueda del conocimiento sin necesidad de estar apelando a las verdades de los otros. No es necesario el dogma para tener nuestra verdad, ya que coartamos a que los otros puedan expresarse libremente en un campo de combate dialógico.

Ríamos para que nuestro circo siga circulando a través de los tiempos y la hegemonía de la especie humana no fenezca sin la huella eterna de nuestras carcajadas.
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miércoles, 19 de mayo de 2010

Cavilaciones para después del desayuno.

¿Y entonces? Cae como una piedra en el alma, la bendita palabra iluminada de sonidos ancestrales. Todo es oscuro hasta el cansancio de tus ojos; pero las palabras fluyen y es lo último que puedes salvar del cataclismo universal del egoismo.

Llevas tus silencios arrastrados a todas partes. Son tu carta de presentación, aunque digan que eres histrión, no me lo creo porque el dolor del alma es fuerte y sabe a muerte. Detrás de tí hay unos ojos endemoniados que se esconden para ocultar su podredumbre. No sé. Tal vez se esfuman con tus gases hediondos, dejando una estela de incertidumbre de esta realidad inexplicable y lenta que va lamiendo tu tiempo. Ahora,cuando se exprimen tus lágrimas de viento y poco a poco inundan los vacios de silencios, veo que atoradas están tus ideas y las palabras no se dejan aguzar por la premura del infierno terrenal que late en cada arteria principal de esta hedionda ciudad; mi ciudad amurallada. Son palabras que laten, quizás sin tener la culpa de su nacimiento, pero quien las lanza sabe cuál es su intención. Horrenda aventura que intenta escaparse de su dueño y fracasan en su empresa.
Exaspera verte decir estupideces con bonitas frases. Leve resonancia de decir nada y no decir nada. De intentar amarrar lo inexistente con tus frases. Eres nada; sólo eso eres, nada.

domingo, 16 de mayo de 2010

Reflexiones para reflexionar

" Enseñar a leer y producir textos es, primero que todo, un acto ciudadano de profundo humanismo"
Josette Jolibert

El epígrafe lo dice todo; no podemos desligarnos de nuestra condición de maestros del mundo, por eso analicemos la lectura y la escritura como las dos habilidades que debemos enseñar desde nuestro quehacer diario con nuestros niños y jóvenes para modelarles su función de ciudadanos de este siglo.

De la lectura se ha escrito tanto y aún hay muchas cosas por expresar de ella.Es decir, por mucho que trate de abarcarse de un sólo tajo, sería díficil abordarla y definirla con la precisión requerida y necesaria. La lectura se desliza lentamente en nuestro mundo y poco a poco va mostrándose como una herramienta trascendental para el hombre del siglo XXI; ya dejó de ser mirada como el "Cocó" de todos los que desean estudiar. Ahora se mira como la primera estrategia para llegar al conocimiento. Se estudia, se analiza desde todas las perspectivas científicas: la semiótica, la sicolingüística, la neurolingüística, entre otras ciencias. Sin embargo, es buenos manifestar que ese proceso hermenéutico no sólo se da con los textos impresos, sino también con cualquier otro sistema simbólico que sea configurado por el hombre: la moda, las imágenes, el baile, los peinados, los colores, entres otros signos y símbolos deben ser leido para poder interactuar en este mundo globalizado.

Haciendo una aproximación más interesante, digamos que el proceso lector es una actividad intelectiva que pasa por dos estadios: la comprensión y la interpretación. El primero, desde una visión piagetiana, no es más que una asimilación y acomodación de la nueva información a la estructura cognitiva del lector. Proceso de reconocimiento y asociación que funge como conocimiento. La interpretación, sin embargo, va más allá y se entiende como el proceso mediante el cual el lector se empodera de la información, se apropia de ella y ,de manera creativa, la exterioriza, haciéndola suya y ofreciéndole un toque personal la socializa y la pone a circular como suya. Sí, leer es trabajar arduo y parejo. No hay nada regalado; comprendemos e interpretamos acorde a las necesidades y motivaciones personales. Según el maestro Jurado Valencia, los encunciados que se materilizan en la textura del escrito " son representaciones del sentido, o de la significación, que deben su existencia a quien los produce y a quien los interpreta".

De otra partes, sin extendernos hacia otras cosmovisiones, tengamos presente lo planteado por De Zubiría " leer es la tercera macrohabilidad más compleja del intelecto humano", puesto que en esta habilidad artificial se involucran más de 19 competencias, escalonadas en seis niveles de complejidad creciente. Sin entrar en detalles; la lectura pasa por: el nivel de intelección donde la afectividad juega papel esencial para lograr la meta propuesta durante la lectura; también un segundo nivel relacionado con la motivación, pero más específico con el manoseo del texto: lo instrumental y subjetivo de la lectura: información relievante, subrayado, etc. El tercer nivel es cognitivo, se sacan las ideas más importantes, se sacan los macropensamientos y se transcriben ideas. El cuarto nivel está enfocado a lo cognitivo,igualmente, pero el lector se apropia de vínculos escondidos, hace inferencia de lo no expresado en el texto, permitiéndose ir más allá para hallar la macroestructura o eje temático del texto; el quinto el lector ensaya, se desprende de su yo interior y comienza el complejo mundo de la escritura como habilidad aprehensible a través de la praxis cotidiana, y por último nos hallamos en el nivel metatextual, nivel donde las valoraciones, la crítica y la postura personal son la piedra angular para que el lector demuestres su competencia creadora y manifieste su pensamiento.

En síntesis, ese proceso dialógico que se nos ofrece cuando realizamos cualquier lectura no debe ser pasivo; se debe convertir en una actividad placentera y llena de experiencias que conciten la estructuración de una sociedad preparada para su liberación. La lectura nos libera de las ataduras de la ignorancia, permitiéndonos ser autónomos y libres para trascender la cotidianidad alienadora y excluyente de los tiempos.

Más allá de la lectura, una reflexión para reflexionar desde la escuela.

" Enseñar a leer y producir textos es, primero que todo, un acto ciudadano de profundo humanismo"
Josette Jolibert

El epígrafe lo dice todo; no podemos desligarnos de nuestra condición de maestros del mundo, por eso analicemos la lectura y la escritura como las dos habilidades que debemos enseñar desde nuestro quehacer diario con nuestros niños y jóvenes para modelarles su función de ciudadanos de este siglo.

De la lectura se ha escrito tanto y aún hay muchas cosas por expresar de ella.Es decir, por mucho que trate de abarcarse de un sólo tajo, sería díficil abordarla y definirla con la precisión requerida y necesaria. La lectura se desliza lentamente en nuestro mundo y poco a poco va mostrándose como una herramienta trascendental para el hombre del siglo XXI; ya dejó de ser mirada como el "Cocó" de todos los que desean estudiar. Ahora se mira como la primera estrategia para llegar al conocimiento. Se estudia, se analiza desde todas las perspectivas científicas: la semiótica, la sicolingüística, la neurolingüística, entre otras ciencias. Sin embargo, es buenos manifestar que ese proceso hermenéutico no sólo se da con los textos impresos, sino también con cualquier otro sistema simbólico que sea configurado por el hombre: la moda, las imágenes, el baile, los peinados, los colores, entres otros signos y símbolos deben ser leido para poder interactuar en este mundo globalizado.

Haciendo una aproximación más interesante, digamos que el proceso lector es una actividad intelectiva que pasa por dos estadios: la comprensión y la interpretación. El primero, desde una visión piagetiana, no es más que una asimilación y acomodación de la nueva información a la estructura cognitiva del lector. Proceso de reconocimiento y asociación que funge como conocimiento. La interpretación, sin embargo, va más allá y se entiende como el proceso mediante el cual el lector se empodera de la información, se apropia de ella y ,de manera creativa, la exterioriza, haciéndola suya y ofreciéndole un toque personal la socializa y la pone a circular como suya. Sí, leer es trabajar arduo y parejo. No hay nada regalado; comprendemos e interpretamos acorde a las necesidades y motivaciones personales. Según el maestro Jurado Valencia, los encunciados que se materilizan en la textura del escrito " son representaciones del sentido, o de la significación, que deben su existencia a quien los produce y a quien los interpreta".

De otra partes, sin extendernos hacia otras cosmovisiones, tengamos presente lo planteado por De Zubiría " leer es la tercera macrohabilidad más compleja del intelecto humano", puesto que en esta habilidad artificial se involucran más de 19 competencias, escalonadas en seis niveles de complejidad creciente. Sin entrar en detalles; la lectura pasa por: el nivel de intelección donde la afectividad juega papel esencial para lograr la meta propuesta durante la lectura; también un segundo nivel relacionado con la motivación, pero más específico con el manoseo del texto: lo instrumental y subjetivo de la lectura: información relievante, subrayado, etc. El tercer nivel es cognitivo, se sacan las ideas más importantes, se sacan los macropensamientos y se transcriben ideas. El cuarto nivel está enfocado a lo cognitivo,igualmente, pero el lector se apropia de vínculos escondidos, hace inferencia de lo no expresado en el texto, permitiéndose ir más allá para hallar la macroestructura o eje temático del texto; el quinto el lector ensaya, se desprende de su yo interior y comienza el complejo mundo de la escritura como habilidad aprehensible a través de la praxis cotidiana, y por último nos hallamos en el nivel metatextual, nivel donde las valoraciones, la crítica y la postura personal son la piedra angular para que el lector demuestres su competencia creadora y manifieste su pensamiento.

En síntesis, ese proceso dialógico que se nos ofrece cuando realizamos cualquier lectura no debe ser pasivo; se debe convertir en una actividad placentera y llena de experiencias que conciten la estructuración de una sociedad preparada para su liberación. La lectura nos libera de las ataduras de la ignorancia, permitiéndonos ser autónomos y libres para trascender la cotidianidad alienadora y excluyente de los tiempos.