De la superestructura y otras cositas...

La escritura de un texto es la culminación artística de grandes ideas que hilvanadas por el escritor, lentamente, se han configurado como urdimbre de significados y sentidos a través de la concreción de los enunciados. Lo que él ha deseado expresar, sale a la luz y se dilata, y hace brotar sentimientos, emociones, conocimientos y placer estético. Nace el texto, pero lo ha hecho exteriorizándose a través de la superestructura. Un esquema que varía acorde a la intencionalidad y a la lógica convencional de enunciador.

Por eso, cuando se habla de ésta, inmediatamente se viene a la memoria la forma cómo debe materilizarse el texto para su realización. Algunos, que no han tenido la oportunidad de conocer las conceptualizaciones especializadas de los linguistas, les parece todo esto un andamiaje de locos o desvirolados sin oficio. Sin embargo, es preciso decir que cada ciencia tiene su discurso y sus términos, por tanto la ciencia del texto, la textolingüística, también los tiene. Luego entonces,
todo texto, además de poseer una estructura semántica global o general,llamada macroestructura, también tiene un esquema de cristalización, así lo denomino, conocido con el nombre de superestructura con la cual se organizan los contenidos . No todo texto se concreta con un mismo esquema. Un cuento, una novela, un ensayo, una receta de cocina, un poema, entre muchos otros géneros discursivos tienen su forma de darse a la luz. Esos formatos, o formas como llaman, son convencionales y se han desarrollado con el paso del tiempo para darle salida a las ideas y sentimientos de quien escribe.

De lo anterior se desprende que una superestructura tiene su forma y sus categorías. No se puede confundir la secuencia de un ensayo con la de un texto narrativo, aunque en el primero puede utilizarse la narración, ésta no es la que debe primar. El ensayo tiene unos elementos "sui géneris" que le permiten identificarse porque han sido universales como también los posee el texto narrativo. Esta clase de texto, en este caso el ensayo, debe tener, acorde a su intencionalidad, una tesis, unos argumentos, antítesis, síntesis y conclusión; mientras que otros textos de secuencia diferentes poseen elementos tales como, si es el texto narrativo, un marco de situaciones, personajes, espacios, problemas o nudos, soluciones o desenlaces.

En sí lo que se ha querido demostrar es que para realizar un texto con una intencionalidad, unas ideas y un sentido estructurado, la persona debe comenzar a identificar estas tipologías textules que oscilan entre la descripción, la narración, la argumentación y la exposción para realizar un trabajo mejor logrado. Anotándose a esto último que sea oral o escrito el texto debe tener tres elementos fundamentales: una presentación del tema, un desarrollo del mismo y una conclusión que permita identificar si hay o no comunicación entre el enuciador y el oyente o lector.